toda una travesura poseerte...
sobraban lugares para amarnos:
besos... muchos,
caricias... demasiadas,
¡era una locura...!
sentir como tus dedos
recorrían y se deslizaban
por toda mi piel...
sentir tu boca traviesa...
humedecer cada milímetro
de mi sedienta piel...
Todo mi cuerpo
respondía a tus caricias...
gritaba de placer...
gemía con vehemencia...
pedía más...
anhelaba más...
mi cuerpo no se saciaba de ti...
de besarte, acariciarte,
amarte, poseerte...
No existía el reloj,
no había luna, ni sol
que nos pusiera horario
para saciar esa sed
que había en nuestros cuerpos...
necesito volver a tenerte así...
¡TATUADO EN MI PIEL!


No hay comentarios:
Publicar un comentario